lunes, mayo 08, 2006

La Ciguatera









Tan pronto se bajo del avión, Mike quedo fascinado por el intenso y eterno sol, la gran algarabía y los contrastes de color de Puerto Plata, muy a su pesar, debido a la claridad, entrecerró sus ojos azules, tratando de aguzar la vista a ver si veía a Gracia en la multitud.
ella lo observaba desde una ubicación estratégica del Aeropuerto de donde Mike no la veía, lo miraba una y otra vez y no cansaba de hacerlo, cuando lo vio por primera vez en la Universidad de Cane en la Florida, se le aflojaron las rodillas al ver a aquel gigantón de 6.2, piel blanca como la leche y de pelo rubio y unos ojos azules en los cuales ya se había fundido varias veces, pero lo que mas le atraía de el, al margen de su apariencia de príncipe era sus modales de caballero y su don de gente.
A Mike le ocurrió lo mismo a ver a esa tremenda mulata en la que coincidía en varias de las clases de Antropología, ese cuerpo formado por curvas sinuosas que invitaban a pecar, le fascinaba el color de su piel, parecido a la miel, sus ojos marrones y su sonrisa franca y abierta al mundo, supo que era de Republica Dominicana, no había escuchado mucho de ese país, pero investigo todo lo que pudo hasta familiarizarse con esa cultura y un día sin mas, sorprendió a Gracia invitándola a comer un Sancocho en un Restaurant Latino.
La velada fue inolvidable, allí se entero que Gracia en verdad se llamaba Altagracia, pero no le gustaba el nombre y siempre lo recortaba, aunque ese nombre lo llevara una virgen de la cual era muy devota, desde ese día anduvieron juntos y no se separaraban mas que para las clases en las que no coincidían, el suyo fue un amor fuerte desde el principio.
Mike Benson provenía de una familia blanca de tradición en los Estados Unidos, por lo que fue muy tormentoso y difícil el noviazgo pero contra su familia, se caso con Gracia a los 2 años de noviazgo, cuando ya estaban trabajando ambos en su tesis de antropología, justamente su tesis iba a tratar de las misterios rurales y míticos en el Caribe y la iban a desarrollar en el país de su amada, a eso se debía su visita, Gracia había venido unos días antes para ir preparando todo.
Ya Mike estaba intranquilo, no alcanzaba a ver a Gracia por ningún lado y se empezó a preocupar que hubiesen confundido horarios o algo peor, que le hubiese pasado algo a ella, después de todo había visto noticias de una ola de violencia en el país.
-Are you looking for someone, Señor?....... Le dijo por la espalda una voz melosa y cadenciosa que conocía muy bien.
-Baby! I was worried about you!, Decía esto al tiempo que la abrazaba y el daba vueltas.
-Recuerda Mike, español, quedamos que ibas a practicar tu español, aquí lo vas a requerir bastante, necesitas entender tu también lo que investiguemos.
-Ta’ bien,. Ta’bien, soltó Mike en un español muy Dominicanizado, fruto de sus largas horas de estudio y de las ardientes noches de pasión con ella, en medio del éxtasis se había aprendido las mas soeces y vulgares palabras, se las conocía todas, pero solo eran usadas allí y en medio de ese clímax inmenso que ambos compartían.
Gracia no pudo evitar sonreír al escuchar ese acento americano mezclado con el acento dominicano.
-¿Y tu Maleta?
-Solo traje este(a veces se le olvidaban las palabras)…..umm….bolso, creo que es suficiente -Esta bien cariño, en mi maleta también te traje algunas cosas tuyas
-Vamos al carro, lo tengo alquilado hasta mañana, lo van a ir a recoger a la entrada del Cupey, que es por donde entraremos al Ciguatero, el campito donde iniciaremos las investigaciones. -¿y no vamos a ver a ninguna familia tuya?
-Honey, aquí solo me quedan dos tías, toda mi familia esta en Nueva York o en Tampa y las dos tías de aquí, apenas me reconocen, so, mejor seguimos nuestro rumbo.
Al llegar al parqueo, la alarma de un Toyota Corola gris emitió un pitido al tiempo que quitaba los seguros.
-este es Baby, tira el bolso en el baúl.
Al encender el vehiculo, Gracia espero a que su amado se montara en el vehiculo y partieron rumbo a la ciudad de Puerto Plata a su hotel, Mike agarro la mano de ella y le sonrió, le gustaba sentir el calor de su piel, ese fuego que parecía no abandonarla nunca, ella le miro y de pronto le pareció ver una sombra, un celaje que le cruzaba al frente
Asustada tiro un gritito ahogado y le vinieron a la mente las suplicas de Tata Mareen, la Haitiana vidente del ingenio de caña, a la cual había acudido por sus investigaciones y de paso como un juego, se había leído el porvenir. Esta le suplico una y otra vez que no iniciara esa expedición al Ciguatero.
-ahí pasan cosas raras, si va, no regresa, ahí esta el diablo, aunque usted no crea que existe, por ahí anda el diablo, el acento del Patua se había ido en el trance y eso asusto mas aun a Gracia. -¿te pasa algo mi amor?
-No Mike, no me pasa nada, le sonrió y cruzo sus manos por su rostro.
Se comenzó a tranquilizar, ella era una mujer moderna, que creía y confiaba en la tecnología, no se iba a empezar a asustar ahora a sus 25 años con cuentos de hechiceras, diablos y fantasmas.
Un frenazo y la voz de su mujer gritándole a un motorista saco de su letargo a Mike.
-así es que andan, se le tiran a uno arriba y después vienen a hablar, estos moto conchos me tienen harta, es lo único que no extraño de este país…ah y los apagones también, dijo recuperando de pronto su buen humor.
Cruzando el último semáforo, tomaron la avenida del malecón y se parquearon frente al Hotel.
Gracias se desmonto del carro junto a Mike, tomaron el bolso de el y empezaron a entrar en el Hotel, Maria miro hacia atrás y de nuevo le entro esa desazón en el alma, ¿que era ese celaje que había visto en la cara de Mike y con el que había sonado anoche?, ¿debería hacerle caso a su intuición y irse?
No sabia que hacer, sin embargo una mano fuerte la tomo del brazo y le susurro:
-Vamos a la habitación Honey, tengo ganas de ti.

Autor: Principe Mestizo(A.G)
Continuara