lunes, marzo 19, 2007

Proteger y servir…yeah rigth!!


El sábado pasado viví en carne propia una de las experiencias más inesperadas y humillantes de mi vida.
Ese día me habían invitado a una fiesta, llegue a mi casa en taxi a eso de la 1 de la mañana y como tenia hambre decidí ir al puesto de Hamburguesas que hay a 2 esquinas de mi casa, ahí en la avenida independencia.
Cuando voy caminando veo que se acerca una patrulla de la policía, cuando quedamos frente a frente salen dos policías con las pistolas afuera y me dicen que me quede quieto.
Yo me quede frisado, uno de ellos se me acerca (con la pistola en la mano) y me dice que le de mi cedula, busco en la cartera, se la doy y le digo donde vivo.(a continuación el dialogo mas o menos que sostuvimos)

Policía: na’ entre al carro esto lo arreglamos en el destacamento
Príncipe: ¿arreglar que?, por que usted me quiere llevar al destacamento, que hice?
Policía: móntese y cállese, el lunes cuando lo saquen usted averigua.

Yo me monto, el otro policía se queda con mi cedula, ya yo me imaginaba que se traían entre manos, por lo que gracias a Dios estuve muy tranquilo y no dije ni una palabra, entonces comenzó un juego psicológico en el que comenzaron a dar vueltas por el sector como por media hora, ellos al ver que yo no hacia nada, ni le decía el clásico:
“amigo vamos a arreglar esto” se veían inquietos, además jugaban al “policía bueno” y al policía malo”, mientras uno privaba en malon, metiéndome terror de que iba a estar preso hasta el lunes, el otro se la daba de buena gente y dizque trataba de mediar.
Cuando me asuste en verdad fue cuando tomaron el malecón, lo que pensé fue: bueno esto tipos me van a atracar, matar y seguro que el sábado que viene salgo en Nuria.
(Ahí me encomendé a Dios y me despedí hasta de blogger)
Al ver que yo no me tranzaba, parece que se desesperaron y se pararon en un sitio oscuro, uno de ellos bajo y yo me quede con el “policía bueno”

Policía: U’te sabe amigo, que a veces llaman a uno y uno tiene que ir a vigilar lo sitio y uno no ha cenao.
(Ya yo sabia que eso era lo que querían)
Príncipe:-ah no? Mire amigo coja estos 100.00 pesos pa’ que cene algo
Policía: yo no le estoy pidiendo dinero, usted me lo esta dando por que quiere..eh?
Príncipe: claro yo se que usted no me lo esta pidiendo, pero como no ha cenado cojalo, (con toda la ironía posible) yo se que ustedes están para “proteger y servir a la población”
Policía: Gracias comandante, lo voy a dejar aquí por que la gasolina ta’ muy cara.
Príncipe: ¿Aquí???? Déjeme donde usted me recogió
Policía: bueno hermano, será otro día por que casi no tenemos gasolina cuídese.

Así me dejaron esos 2 policías, lejísimos de mi casa y con el sabor de la frustración, rabia, impotencia e incredulidad en la boca, ahora entiendo el miedo y la desconfianza de la gente hacia ellos. Pero lo que me da mas que nada es Vergüenza ajena, vergüenza que a unas personas que se les paga sus sueldo de los impuestos que yo pago, me traten como si fuese un criminal, vergüenza de que monten todo ese espectáculo para conseguir unos pesos, pena de que a los verdaderos criminales que andan en las calles no los arresten.
Esto me ha dejado medio paranoico cada vez que salgo de mi casa y cada vez que veo una patrulla de policía.
Ya veo que no solo hay que cuidarse de los delincuentes de la calle, también de algunos policías.
Que triste señores!!
Que vergüenza ajena!!!