sábado, agosto 09, 2008

Mi abuela Francisca


La madre de mi padre, ósea: mi Abuela es un ser muy especial,
Últimamente esta enfermita del corazón y no les niego que eso me tiene muy inquieto, mi abuela esta en sus 70 y pico de años, pero aun conserva su inteligencia y vitalidad casi intactas. Nos une mucho el gusto por el café, testigo de innumerables tertulias y consejos y nuestros diametralmente opuestos puntos de vistas de la vida, consecuencia de la brecha generacional y de los diferentes caracteres que tenemos.
La verdad es que no me había puesto a pensar lo mucho que la quiero, lo mucho que me hace falta ir a su casa en Puerto Plata, colar café y pasar horas y horas hablando, nunca le he dicho a Mama Francisca, el merito que tiene por haber criado a sus hijos sola, por haber sacado adelante una familia con una maquina de coser, por poder levantar la cabeza y ver una familia honrada y decente, no fruto de la casualidad, sino consecuencia de su empeño y esfuerzo, aun cuando me imagino que en su juventud sintió que los problemas le superaban y las fuerzas le flaqueaban, siguió adelante contra vientos y mareas, eso es tener coraje.
Yo, la verdad Mama, la quiero mucho, en estos momentos las lágrimas me arrasan los ojos, por que es que nunca he tenido esta conversación con usted, por miles de motivos, por lo complicado que soy, por que siempre he pensado que la voy a tener ahí, que se yo las razones, pero nunca olvide que una parte suya esta dentro de mi ADN, que usted es parte de mi: física y espiritualmente siempre esta conmigo Mama, espero que se mejore y que la semana que viene nos bebamos otra taza de café.
Su nieto que le quiere siempre.