domingo, agosto 24, 2008

Te busco



Te busco desde los tiempos en sepia
Más te ocultas o no consigo verte, en el dolor he visto tu cara difusa
Pero mis pies se quedan inmóviles, esa duda de entregarme todo, de sentirme vulnerable, de perder cosas que nunca he tenido.

Te recuerdo en la infancia, cuando sin miedos te encontraba en mis juguetes, en mis risas, en las lágrimas.
Allí no había dudas sabias que estabas, que me escuchabas, que no te marchabas.

Ayer entendí que no soy nada sin ti, que el que te ha abandonado he sido yo, que la desesperanza, las decepciones me han endurecido el alma y me han hecho rebelde, que juego el juego del incrédulo, pero en el fondo se que no es mas que un juego, un intento de llamar tu atención, de que te vuelvas a mi y me abraces de nuevo, me acojas en tu corazón y vuelvas y me llames hijo mío.



No me importa que me abandonen todos, ya no duele ver que los amigos no son amigos, que el interés prima sobre el amor y lealtad, que lo físico prima sobre lo interno. Si me importa que no estés en mi vida, si importa que este hueco siga vacío, por que nadie puede ocupar ese lugar.

A ti Jesús, hijo de Dios, en medio de mí ignorancia, dolor, incredulidad, decepción, esperanza, errores, virtudes, defectos, solo quiero que te quedes conmigo, que me hagas entender que en los tiempos difíciles uno no se puede rendir, que pueda sentir de nuevo tu amor y que sepas Dios, que no importa lo que diga, creo en ti, y espero con ansias el día que pueda ver tu cara y agradecerte el nunca haberte ido, el que nunca perdieras la fe en mi, aunque alguna vez hasta yo la perdiera.
Gracias Dios, Bendice al mundo que esta tan metido en causas perdidas, danos sabiduría para poder avanzar en este país con tantos corruptos que nos rodean, dale salud a todos: amigos y enemigos y sobretodo danos fe y la capacidad de perdonar y olvidar