sábado, septiembre 17, 2011

True Blood. Criticas final de la 4ta Temporada


Un gran baño de sangre podría calificarse el final de temporada de esta particular ficción televisiva
True Blood es una serie que desde sus inicios se caracterizo por ser atípica en lo que usualmente vemos en TV. Mucho sexo, sangre y erotismo son el sello particular de Alan Ball en este show.
Cada temporada está basada en  las novelas o crónicas de Sookie Stackhouse o los misterios del vampiro sureño, aunque han sido incorporados personajes que no figuran en los libro, por ejemplo el de Jessica, uno de los personajes más populares del show,  no existe en los libros, solo en la versión televisión.
En esta cuarta temporada se enfocaron básicamente en la Magia. Brujas contra vampiros y varias subtramas carentes de importancia, que no tuvieron más objetivo que alargar los episodios para darle largas al clímax.
La salida (muertes) de varios personajes fue el enfoque primario en este season finally, esto no es malo, lo malo es que los saquen de una manera absurda porque no saben más que hacer con ellos.
La muerte de Tara fue un sinsentido y deja el mal sabor de boca de que a este personaje no se le dio la oportunidad de redimirse y que pudo habérsele sacado muchísimo más provecho.

La muerte de Jesús, el novio de Lafayette, otra reducción de nomina que me dejo WTF

Varios cliffhanger han quedado para resolverse para la season 5; el retorno de grandiosos secundarios como Russell o Cedric, ¿Estará Tara muerta o no?  El encuentro de Andy Bellefleur con el hada madrina (Que no pinta nada bueno) el cabreo justificable de una novia celosa. Debbie, la mujer lobo compañera de Alcide
Y para rematar De las tramas menos interesantes de la cuarta temporada, en mi opinión, ha sido la de Sam, su hermano parricida, la novia equina y la hija potrilla. Cuando parece que Luna y Sam van a relinchar felices para siempre y se van a trasladar a su hábitat natural -el mundo del Pequeño Pony- … detrás del perrito de las praderas aparece un lobo negro, presumiblemente un fantasmal y vengativo Lobo de Baskerville, probablemente, Marcus.

Aparición sorpresa fue la de Stephe Newlin, el reverendo de la ‘Comunidad del sol’. El mojigato anti vampiros no había sido más que mencionado esta temporada en un informativo como desaparecido en extrañas circunstancias.. Jason abre la puerta a su viejo amigo Stephe -en pelotas por cierto-  y éste le enseña sus colmillos recién estrenados. 

Recordemos que a Jason acababa de darle una lección de liberación femenina a una Jessica empapada de Cosmopolitan en lo que ha sido otra escena memorable de la temporada.

También introduciendo a la quinta, en la que parece que los Bellefleur se van a llevar más de un sobresalto, sale a escena Patrick Devins, superior de Terry en la Guerra de Irak. Parece que influirá para mal en el marido de Arlene. Tanto que su ex, René, en lo que fue otro momento ‘Entre fantasmas‘del episodio 12, vino del otro mundo a prevenirla.

Esta temporada estuvo mucho mejor que la segunda, pero creo que el gran lastre de True Blood ha sido siempre los secundarios. 
Las tramas secundarias no aportan mucho a la trama principal y hace muchas veces que los personajes decaigan, si vemos a jason y a Lafayett en esta cuarta temporada, no son ni la sombra de lo que fueron en la 1 y 2.

Este episodio no se sintió como un episodio de final de temporada, se vio forzado al igual que las muertes. Pero esperemos que en la quinta temporada la serie vuelva y remonte.