miércoles, diciembre 06, 2006

Libertad de expresion o represion de libertad

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¿Quién es dueño de la verdad absoluta?, ¿por que la iglesia católica no tolera criticas, pero se creen con derecho de criticar, sancionar, satanizar y ordenar como debe comportarse la gente?
¿No habla Dios de humildad, amor, respeto al prójimo, de mirar la viga enorme que tenemos en el ojo propio antes que en el ajeno?
¿Les hemos dado el poder a personas como el Cardenal de dictarnos como debemos de vivir nuestra vida? De el decidir cuales personas son crápulas de la sociedad y cuales no. ¿De sentirse con derecho a creerse mejor que la media de la población?
¿de censurar una realidad que ocurre en la iglesia?
Lo triste del caso es que nuestra constitución garantiza la libertad de prensa y ese derecho no debería ser pisoteado por el cardenal ni por nadie.
Los periodistas tienen el derecho de preguntar lo que consideren, así como el cardenal se siente con derecho a desproticar y a promover la intolerancia entre la población cuando su función debería ser todo lo contrario.
Pensaba que la época de la inquisición, la cacería de brujas y persecución habían pasado, por lo visto aun hay quienes se encargan de promoverla y lo curioso es ver de donde nos llegan esas ráfagas de absoluto narcisismo y complejo de superioridad.
Este post llega por el caso reciente de Adolfo Salomón, periodista de Color visión, quien fue despedido de su lugar de trabajo por que tuvo el “atrevimiento” de preguntarle al Cardenal sobre que opinaba de la homosexualidad en la iglesia católica y este sentirse ofendido por la pregunta, cuando semanas antes hizo unos comentarios fuera de lugar en contra de ese segmento de la población.
Lo que entiendo es que el respeto es una calle de doble vía.
La libertad de prensa es un derecho y nadie esta por encima de ella.
Me da mucha pena que en mi país sucedan cosas de este tipo en pleno 2006.
Me da angustia que una persona se crea mejor y se crea con derecho de decirle al pueblo como debe vivir su vida, que debe ver y que no debe ver, que debe escuchar y que no.
¿Pero quien se lo dice a ellos, quien los limita?
Yo sigo a Jesús y amo a Dios por sobretodos las cosas, trato de ser un buen ser humano, pero reconozco que no soy perfecto.
Yo creo que le vendría muy bien un poco de humildad al S.r Cardenal.
Que lea la Biblia y vea las verdaderas enseñanzas de Jesús, Dios esta en todos lados, pero sobre todo en el lado de la gente que sufre, que lucha diariamente por un país mejor.
No en los oropeles y cócteles de personalidades.
¡Que Dios les bendiga!
¡Y que viva la Libertad de prensa!