sábado, febrero 18, 2006

El Tio Junior




He comprobado a lo largo de estos años que es cierto cuando dicen que: mientras recuerdes a alguien esa persona no muere. y lo comprobé de una manera muy dolorosa en su momento, por que hasta esa fecha nunca me había rozado el punzante desazón de la muerte de alguien cercano.
Esa persona se llamaba: Juan Rafael Pérez (Tío Júnior) y fue el padre que siempre quise tener, el cómplice de proyectos locos, el adulto que tenia intacto el niño que había sido. Les cuento un poco de su historia.
Tío Júnior era uno de los hermanos mayores de mi mama, fue un muchacho trabajador, idealista y soñador que siempre quiso ser locutor, pero las circunstancia no se lo permitieron, se caso con tía inmaculada y como es normal en una pareja de jóvenes recién casados pasaron mucho trabajo, pero poco a poco se fue superando y fue varias veces vendedor del año en todo el país para la vinícola del norte, construyó su casa, adoptaron a una niña por que mi tía no podía tener hijos y el se sacrifico por amor a ella y no tuvo hijos biológicos.
Se entrego a esa hija como si fuese realmente suya y poco a poco todo le iba saliendo bien en la vida.
Tío y yo, (aparte del mes de Marzo en que ambos cumplíamos años) compartíamos cierta complicidad y se nos ocurrían las cosas mas disparatosas del mundo como una vez que compro una grabadora y se nos ocurrió que podíamos hacer una radionovela de Drácula y nos pusimos manos a la obra..
Un día convocamos a todos los primos y primas y ahí comenzó nuestra primera radionovela de misterio, el era el narrador y nosotros los actores, la pasábamos de maravillas, hasta que tía se harto por los desordenes que provocábamos y se suspendió la radionovela. Pero años después habría otra sorpresa, al regresar el de un crucero, me llamo y me dijo que cojiera rapidísimo para su casa, así lo hice y al llegar me muestra su ultima adquisición: una cámara de video de última generación, ambos nos miramos y no fue necesario decirnos nada, ya sabíamos que íbamos a ser con ella.
Se convoco de nuevo a todo el mundo en la familia y se comenzó el rodaje de la primera telenovela puerto-plateña, (jajajajaj), tío Júnior se tomaba la cosa tan en serio que hasta nos metíamos de incógnito a clínicas a grabar escenas, imagínense, eran días maravillosos donde nos sentíamos actores, directores, padre e hijo.
Pasaron los años y tío alcanzo la estabilidad y la bonanza financiera, un día me dicen que lo van a operar con láser en la clínica UCE (les recuerdo que yo soy de puerto plata y todo esto ocurrió allá) y que a los dos días va a poder caminar e irse para la casa.
Así lo hicieron, pero al paso de una semana voy donde el, nunca olvidare este momento, el me mira a los ojos y me dice: “ay Abelito, estoy malo, me estoy poniendo amarillo”
No me había dado cuenta pero si se estaba poniendo de color amarillo su piel, al otro día se fueron a la capital de nuevo a la UCE, después de 3 días en que los médicos no se atrevieron a hacer nada por que sabían lo que hicieron (le explotaron la bilis) Tío Júnior murió a la edad de 38 años. En la UCE le vaciaron los órganos sin autorización para que no se pudiera hacer autopsia y fue así como el mejor hermano, el mejor tío y el mejor hijo de la familia nos dejo.
El entierro fue apoteósico, en la funeraria no cabia nadie mas, el pueblo se volcó a rendirle un ultimo tributo a ese hombre que sembró amor y cariño donde fue y a rendirnos sus respetos y su pésame, yo no sabia que hacer al ver a mi mama y mi abuela con ese dolor, ni sabia que hacer con el mió propio, no derrame una sola lagrima, hasta que solo en casa, un antiguo compañero del colegio me llamo y de pronto comencé a sollozar sin poder controlarme y sin poder respirar, era todo ese dolor contenido que salio como un torrente de mi alma.
Hoy ya han pasado 10 años, pero tío sigue aquí contigo mas que nunca, a veces le pido que hable con el de arriba pa’ que me ayude, a veces lo recuerdo en cosas que yo hago que se que el y nadie mas en mi familia aprobaría, recuerdo cuando yo me iba a estudiar a santo domingo y el me regalo una agenda y me la dedico: “aquí le regalo esta agenda a mi sobrino favorito para que me la devuelva cuando sea profesional”
Nunca pude devolvérsela.
Se la voy a llevar a su tumba cuando vaya a puerto plata, solo quería que el supiera donde quiera que este, que siempre será mi tío favorito, el padre que siempre quise tener, mi cómplice loco, el artista que no pudo realizar sus sueños que deseaba que yo si los alcanzara, el soñador en busca de su estrella, que reconoció en mi otro soñador.
Diablos tío, mientras escribo esto, estoy llorando, me haces mucha falta, siempre te voy a recordar siempre, por que se que el amor es una energía que nunca muere, que la gente buena como tu, esta allá arriba y el orgullo y el honor mas grande que me ha tocado en la vida fue compartir la misma sangre que usted tenia, que fuésemos de la misma familia.
Tu tranquilo, yo aquí hago lo mejor que puedo, siempre tratando de no dañar a nadie, de hacer el bien sin mirar a quien como tu lo hacías.
Tu tranquilo, no te has ido, sigues aquí conmigo, querido tío.