miércoles, mayo 24, 2006

El Cerdo

De un portazo Joel entro a la casa, iba tambaleante, enervado. Con un tufo a alcohol que se percibía a millas de distancia, se sentó un rato en la sala, encendió la televisión a todo volumen para que se enteraran en la casa que el “macho” que “El mandamás de la casa” había arribado y que el hacia allí lo que le daba la gana, después de todo el pagaba las cuentas.
Claudia al igual que Iván y Elisa se hacían los dormidos, habían aprendido a hacerlo presos del miedo, cuando llegaba así, por cualquier reclamo o frase mal interpretada provocaba que el hombre se pusiera furioso y les golpease. Todos se cubrían hasta la cabeza con las sabanas, pero debajo de las sabanas se escondían sus peores miedos.
Claudia no sabia como había caído con aquel hombre y lo que es mas como le había parido dos hijos, sino hubiera sido por ellos ya habría escapado de ese infierno del cual no tuvo el valor de salir a tiempo, aunque al principio no era así, ¿o si era?, ya no tenia fuerzas para recordarlo.
Pero ya Iván tenia 15 años y Elisa 14, pronto serian adultos y se irían, serian libres de ese alcohólico y ella seria libre de largarse también y dejarlo podrirse en su miseria.
Joel se levanto del asiento y quitándose el pantalón y la camisa y quedándose en pantaloncillos, entro a la habitación de su hija, Elisa tembló bajo las sabanas, sabia que se avecinaba, ya venia pasando desde los 7 años, comenzó como un juego inocente de su papi haciéndole poner su manita en su “cosa” después fue pasarle la lengua hasta que un día la agarro, la levanto y la desfloro salvajemente, después de eso nunca había sido la misma, se había vuelto taciturna, huraña y nunca lo había hablado con nadie, pero todo terminaría esa noche de una u otra forma.
Joel comenzó a descorrer las sabanas, Elisa se volteo, las penumbras de la habitación le daba un toque siniestro a la escena, ella le miro, tenia el miembro erecto, listo, le puso las manos en las tetas.
-“Papa…hoy no…....tengo la menstruación”
Joel no dijo nada, cerró la puerta y se fue….directo a la habitación de Iván.
El muchacho temblaba, sabia que cuando salía tan pronto de la habitación de su hermana, se dirigía a la de el, cerro los ojos cuando lo sintió parado frente a la cama, se quiso morir cuando se acostó a su lado y lo maldijo cuando le quito su pijama.
Sentía un sabor a cobre en la boca y el cuerpo paralizado.
-“papa te va a enseñar a ser un hombrecito...jejeje”
Un disparo rompió el silencio de la noche, Claudia se levanto con el corazón en la boca, sin saber donde había sido el ruido, abrió la habitación de Iván, lo que vio la dejo muda, el monstruo estaba desnudo en la cama de su hijo, estaba lleno de sangre, como un cerdo, como lo que era.
Iván y Elisa estaban sentados en el suelo, con la mirada perdida, con el alma desnuda y la conciencia distendida hacia la fantasía. Por que la realidad seria muy dura de enfrentar. En la cama yacía el cerdo, en las manos de Elisa, una pistola aun cargada reposaba después de haber sido usada.
¿Fin?
Autor: Príncipe Mestizo (A.G)