miércoles, julio 26, 2006

El placer de un buen Libro


Para mi no hay mayor delicia, que pasarme un sábado con una taza enorme de Café y tener a mano un buen libro, últimamente estuve leyendo: “the Broker” de John Grisham (El escritor de éxitos como: “The Pelican Brieff” o “The Firm”) una novela interesante y entretenida que se desarrolla en el intrigante mundo de las políticas, el espionaje y las finanzas.
Sin embargo hay varios libros que son mis clásicos personales, libros que he leído y releído varias veces, pero uno de ellos en especial esta siempre presente en muchas cosas que hago, por que para mi contiene un mensaje muy poderoso. Se trata del libro de Susana Tamaro: “A donde el Corazón te lleve”.
Fellini dijo de este: “un libro que me permitió conmoverme sin avergonzarme” y yo digo lo mismo, es un tema clásico, el corazón, motivo de burla y de risa sardónica en nuestra época, pero que sigue estando allí, latiendo, inclusive en el pecho de los más cínicos.
Este libro relata la historia de una Abuela que siente su muerte próxima y procede a escribir una carta a su nieta con la que no ha llevado una muy buena relación.
En aquella Carta se desnuda, se clarifica, es despiadada consigo misma y benévola a la vez dejándonos el mensaje, que al final, el único camino valido, es el del corazón.
Les recomiendo encaecidamente que lo lean, ya me comentaran lo mucho que les gusto.
Contrario a la mayoría de personas, mi libro favorito de Isabel Allende no es “Paula” sino “Viaje Infinito”, una historia alucinante sobre la infancia y adolescencia de su esposo, un gringo criado en el mundo de los latinos, digamos que la discriminación en sentido inverso, una historia muy intensa, dramática y que de verdad toca el alma. De Isabel diré que últimamente no me ha gustado mucho lo que ha escrito.
La lista podría proseguir: Antonio Gala, Benedetti, Kafka, por supuesto Gabriel García Marquez, J.k.rowling, Isaac Asimov y muchos más que ahora no recuerdo.
Ahora me ha cogido con leer Biografías, ya estoy terminando con la de Hill Clinton y comenzare con la de Rubirosa, se saca mucho aprendizaje de las vidas de los grandes personajes y sus aciertos y sus errores.
Sin embargo aunque me gusta bonchar muchísimo tengo bien claro que hay pocos placeres tan deliciosos como la lectura de un buen libro, al menos para mí, cuando abro una pagina y entro a ese mundo imaginario, es una experiencia única.