lunes, septiembre 25, 2006

Al filo de la Muerte (Final)

(Si no has leído el episodio 3 has clic aquí)
Nuestra madre…………. es a ella a quien matas con el impacto.
-¡no puede ser, no puede ser!, ¡Dios!, Paco cayo al suelo nuevamente tapándose la cara. ¡
Todo lo que hacemos afecta a todos, todo tiene una repercusión en el tiempo y espacio, aunque no seamos capaces de verlo, al menos yo ahora soy capaz de verlo. ¡Dios! Es como si una venda cayera de mis ojos, cuanto dolor desperdiciado, cuanto sentimientos de soledad y de infortunio sin razón de ser. Gracias por venir, por advertirme las consecuencias de mi acción, gracias por enseñarme que puedo seguir intentando y no importa cuantas veces me caiga, sino las que me levante.
Paco tomo de la mano nuevamente a Paco-viejo. Sabes una cosa Paco?
Te quiero y sabes que cuando digo que te quiero me lo estoy diciendo a mi mismo, es extraño pero…..pienso que ahí se resumen todo, en amarse y quererse uno mismo.
-Paco- viejo se levanto dificultosamente agarrándose de la barandilla
….”a veces las cosas simples están tan a nuestra vista, que no la vemos. En amarse a uno y amar como uno a los otros esta el gran secreto de ser feliz, si lo dice el mismo Dios”.
Solo falta un minuto Paco, se que este viaje ha valido la pena, se que esas lagrimas que surcan tu cara son de alivio, de esperanza de amor por ti, de un amor propio que estaba tan escondido que no lo encontrabas, pero que ha salido a flote finalmente.
Recuerda que te podrán quitar todo en la vida, menos la dignidad y el amor por ti mismo.
Que no importa lo que muchos piensen, no vale por lo que tienes en el banco, sino por lo que tienes dentro.

Paco apenas podía hablar, pero escuchaba todo
. “¿no hay manera de evitar lo que va a pasar?, ¿de que te pueda salvar?

Paco-viejo lo miro a la vez que cruzaba la barda y se ponía de cara al precipicio.
-
si te preguntas si puedes evitar que me desintegre la respuesta es no, pero si quieres saber si me puedes salvar la respuesta es si, comienza a vivir, empieza a darme recuerdos gratos para cuando llegues a esta edad pueda yo volver a recordarlos y a vivirlos de nuevo.

-¡S.r Paco, es el psicólogo judicial, permítame hablar con usted por favor, podemos buscarle una solución conjunta a lo que le agobia!.
La voz provenía del portón de la azotea. Esto hizo que ambos Pacos se pusieran nerviosos, pero la puerta estaba bien asegurada por lo que no ofrecía peligro inminente y el helicóptero parecía haberse desvanecido en el aire nuevamente.

Paco se levanto, Paco-viejo agarrado de las manos a la barda y a sus espaldas el gran abismo donde se alcanzaba a ver a la multitud que le habían alcanzado a ver y gritaban creyendo que se iba a lanzar.

-
Adiós Paco, se despidió el anciano, ha sido un placer haberte mostrado que la vida es más de lo que uno cree a tu edad y que todo cambia si te lo propones.

-gracias por siempre, gracias por quererme tanto y dar tu vida por mi.
-yo moriré para que tu vivas, ¡vive!

Paco siempre recordaría ese momento como en cámara lenta. Vería a paco-viejo soltarse de las dos manos e ir cayendo al vacío, alcanzo a escuchar el gemido de la multitud allá abajo y el sonido del reloj de Paco-viejo y al instante como por arte de magia su cuerpo estallo en miles de partículas multicolores que se esparcieron en el aire.
Dejando a la multitud de abajo confundida y creyendo que habían visto una visión o una especie de milagro de algún tipo

Adiós Paco, ¡te aseguro que viviré!…lentamente recostado de la pared fue bajando hasta el piso. Un fuerte golpe abrió el portón de la azotea y detrás de ella se encontraba un policía y un hombre de unos 35 años, pelo negro y barba que por la voz Paco reconoció como el psicólogo que estaba gritando momentos antes detrás de la puerta.
-¿Se encuentra bien Paco?, soy el Dr. Beltre. El psicólogo tomaba su pulso y verificaba sus retinas. Esta en estado de chock, pero creo que esta bien, que bueno que lo pensó bien y no hizo nada irremediable, su madre esta allá abajo, tuvimos que aplicarle un tranquilizante. Deberá venir a terapia conmigo un tiempo Paco.
-no hay problema Doctor.
El Dr Beltre le miro enigmáticamente.
–considérese que hoy ha nacido nuevamente Paco.
-si que he nacido Dr, a veces es necesario morir para renacer.
Paco miro al cielo, las estrellas se le antojaban mas brillantes ahora, el aire le invitaba a ser respirado. Allí recostado en el suelo, miro al cielo y vio que no había límites.

Fin

Autor: Príncipe Mestizo (A.G.)