miércoles, febrero 07, 2007

La Prueba (episodio 3)

(Si no has leido el episodio 2 haz click aqui)

Había pasado un mes ya desde que Roberto se enterara de la fatídica noticia.

Los niños estaban donde su abuela (al menos allí tenían comida segura) y chantall ya no estaba en la casa, desde hacia un mes se encontraba recluida en el hospital y con ella Candela.

Roberto y ella hacían turnos para cuidar a la niña y así Candela poder ir a trabajar.

En sus ratos libres salía a buscar trabajo, pero en todos lados era lo mismo:

….”no tenemos vacantes…la cosa esta mala, vuelva después”

Ante cada negativa la desesperación de Roberto aumentaba, el dolor lo hacia doblegarse ante la irrefutable verdad:

Chantall iba a morir por que no tenía el dinero para salvarla.

Candela miraba a su angelito quejarse entre sueños y se quería morir, solo una madre sabe lo que es el verdadero amor, solo una madre es capaz de dar la vida por sus hijos.

Y ella la daría con gusto por que su niña creciera sana, feliz, pero lamentablemente lo único que podía hacer por ella era conseguir el dinero o rezar.

Y de rezar ya estaba cansada.

Había reunido algún dinero con rifas, pero esa cantidad era irrisoria si se comparaba con la que necesitaban, pensaba ir a un canal de televisión pero no era fácil llegar hasta los productores de los medios.

Los médicos del hospital parecían sanguijuelas, solo le preocupaba el dinero y no mostraban la mínima sensibilidad hacia ella, su caso o la niña.

El ambiente era verdaderamente deprimente, desde las instalaciones hasta la actitud de los que laboraban ahí.

….quizás ya están acostumbrados a esto, a esta decadencia….. Pensaba Candela para si.

En esa semana había bajado mucho de peso, pero eso no le preocupaba, lo que mas le tenía inquieta aparte de Chantall era Ro.

Temía que la desesperación lo llevara a cometer una locura.

En la noche lo sentía dando vueltas en la cama y una melancolía insistente se le marcaba en el rostro.

Ella sacaba fuerzas (de las pocas que le quedaban) para darle consuelo a Ro.

Pero el machismo de este había interpuesto una barrera entre los dos que ella no se sentía con las fuerzas suficientes para intentar cruzarla o al menos bordearla.

Pero lo que encendió la llamita de intranquilidad en Candela fue ver a Roberto un día conversando con los “Tigueres” del barrio, en específico con “El Maco” un reconocido criminal y jefe de pandilla.

“El Maco” era un mulato “jabao” de complexión atlética aunque con una barriguita cervecera producto de su gran afición por esta bebida.

Tenia unos 30 años pero desde los 14 andaba ya por el mundo de las Maras, luego formo la suya propia: “Los Diabolos”.

Su apodo del “Maco” provenía por un día que el y sus secuaces asaltaban un restaurante,

El chef en un momento de nervios le lanzo una olla de agua hirviendo, por lo que la piel de la cara y parte del cuerpo le quedo arrugada, parecida a la textura de la piel de un Sapo.

Por supuesto que el Chef no vivió para contarlo, ahí mismo y mientras se llevaban a “El Maco” donde un doctor, otro de sus secuaces tomo un cuchillo y lo degolló en el acto.

Cayendo este sin vida ya, sobre una tarta de ciruelas.

Candela intento escuchar que hablaban pero los hombres se percataron de su presencia.

Sin embargo sus oídos se agudizaron, alcanzando a escuchar al Maco dirigiéndose a Ro

Musitando la palabra “prueba”.

(Continuara)