lunes, abril 09, 2007

La crisis Santa


Contando este, ya son 3 años seguidos que decido quedarme en la capital en semana santa y no desplazarme hacia donde mi familia en Puerto Plata, motivos tengo muchos: se coje mucha lucha en los autobuses por la gran cantidad de personas, otro motivo es que me gusta muchísimo cuando la capital se queda sola y tranquila y se puede disfrutar de la ciudad sin los tapones, ni el ruido.
Pero a diferencia de otros años esta vez pude notar la gran cantidad de personas que se quedaron en casa esta vez y es que, señores, la situación económica no esta fácil, muchos decidieron compartir con la familia en el mirador o en sus casa comprando piscinas plásticas y haciendo parrilladas.
La verdad es que los días de asuetos no fueron tan de asuetos para mi, hice muchas cosas que tenia pendiente en mi casa, hice mucho trabajo de la Maestría en Mercadeo que estoy cursando (estoy dando una bendita materia que se llama estadística que no es nada fácil) y también vi muchas películas.
Pero hubo tiempo para meditar y estuve pensando mucho en la desigualdad social que desde épocas de la Colonia venimos arrastrando, de cómo un paraíso tropical para muchos extranjeros, se ha convertido para nacionales en una trampa paradisíaca en la que sobrevivir mes tras mes requiere un equilibrio de malabarista y mas magia que Harry Potter.
Yo creo que mucha de las personalidades que se va a mostrar a la iglesia en ese periodo santo para que lo vean, esa gente que de verdad tienen poder para incidir en la mayoría de la población, debe hacer acción las palabras de Jesús. Es una pena que seamos obra de mano barata(al parecer no han cambiado mucho la cosa desde la esclavitud hasta ahora), es una vergüenza que todo haya subido el doble y que las personas continúen ganando lo mismo.
Me da tristeza que tanto talento nativo se este yendo del país por que sencillamente no tienen esperanza de progresar en este país.
Es una gran vergüenza que los grandes capitales estén en tan pocas manos y no se haga nada para distribuir esas riquezas en mayor mayoría.
Los Dominicanos nos hemos anestesiado la conciencia, no hemos dejado de ser un pueblo de indios, manipulables y volubles, siempre buscando “lo suyo” y dejando atrás las cosas que verdaderamente importa.
Es cierto que es difícil echar adelante honradamente en este país, es cierto que en otros países aunque sea barriendo se tiene mejor calidad de vida que siendo profesional aquí, también es verdad que aun tenemos el complejo de Guacanagarix bien arraigado en nuestros huesos, sino chequeen la gran cantidad de extranjeros en compañías, que quizás saben menos que muchos profesionales nuestros, pero como son de tal o cual sitio significa un plus al competir con profesionales nacionales.
La pregunta es ¿quien nos defenderá? La respuesta es nadie, usted mismo se tendrá que defender por que usted solo le duele a su familia.
Lamentablemente todavía vivimos en una isla de indios, donde aun nos dan espejitos, donde la capacidad, la educación y los buenos valores al final es lo que menos importa.
Que Dios reparta suerte