lunes, octubre 22, 2007

Las Dobles caras


Dice un viejo adagio, "mientras mas conozco al hombre mas quiero a mi perro", yo agregaría también; a mi gato, a mi cotorra, hasta a mi Anaconda, por que al menos los animales atacan por instintos y por hambre, pero el ser humano traiciona por puro gusto, por sentirse superior, por maldad, por hacer leña del árbol caído.

Yo soy de las personas a las cuales le es muy difícil recobrar la confianza cuando se ha sentido traicionado, cuando amigos que ves, te saludan, cuando das la espalda te dan el zarpazo.
Lo interesante de esto es que uno aprende a no confiar en las caras sonrientes, en los abrazos cargados de veneno, uno se vuelve mas cauto, mas agradecido de poder discernir al final quienes son tus amigos, sean muchos o sean unos cuantos.

Mi conciencia esta tranquila, al menos es un alivio poder decirlo, las mascaras se han caído y ya se que manos estrechar con sinceridad y quien se ríe con aires de falso divo y finge ser mi amigo.
Allá tu y tu conciencias pana…allá tu, la mía esta en paz.
Gracias China por que en este lodazal, de las pocas cosas hermosas que he sacado, tu has sido una de ellas. So proud to call you a friend