lunes, octubre 12, 2009

Caminantes por la vida es algo más…



A mi familia nos ha tocado ver la cara del Cáncer muy de cerca, la primera vez fue cuando tenia 18 años.


Mi tío Juan, prominente abogado de aproximadamente 32 años , cayo victima de un cáncer en el área del estomago que se expandió a varios órganos y que finalmente hizo que Juan dejara este plano, dejándome múltiples enseñanzas, valorando y admirando a mi familia que en un momento de una crisis de esa magnitud, se unió como un solo cuerpo para ayudar a salir adelante al Benjamín de los hermanos de mi padre, y para el (mi papa) otro hijo mas.


Años después, otro hermano de mi Papa caia victima de la enfermedad (Tio Chichi) y de nuevo me toco ver....ya mas adulto otra cara de la enfermedad.


Lo Primero que hay que aclarar es que cuando en una familia alguien tiene Cáncer, toda la familia por defecto esta con Cáncer.
Los cambios al principio son imperceptibles, pero luego muy notorios: el tono, las voces, el ambiente se vuelve pesado....Cargado, una falsa alegría se posa en nuestros rostros como mascaras y aunque tengamos el rostro de la enfermedad frente a frente, se evita hablar acerca del tema.
A mi familia le ha costado mucho haber dejado ir a Juancito, sobretodo a mi padre y a mi abuela. yo tengo la Teoría de que los buenos siempre se van primero y Juancito toco muchas almas en su breve paso por la vida, dejo un hijo maravilloso; Juan Abel....Que a pesar de que cuando Juan se nos fue apenas tendría unos dos o tres años, es igualito a su padre en lo aplicado que es y en los gestos de la cara, (la verdad es que no deja de asombrarme la genética.)


Caminantes por la vida, es un catalizador de esperanza, es una gran masa de energía positiva que pretende con amor, sembrar en los corazones de cada una de esas personas la certeza de que no están solas, que hay esperanza, que vale la pena luchar, que aunque uno no los conozca les deseas de corazón que superen esa dura prueba, de la cual saldrán mas fortalecidos como individuos y como familias.


Tómese ese día, vaya y camine, lleve a sus hijos, a su familia, siembre la semilla de solidaridad en los pequeños.

En un país de tanta corrupción a todos los niveles, de tanta delicuencia, hay que sembrar en TODOS la semilla de esperanza…y esperanza es Caminantes por la vida, que como dice este Post es Algo mas que caminar.