jueves, octubre 05, 2006

La Camiona


Como diría mi amigo Baakanit: hoy he visto algo raro o mejor dicho: el otro día vi algo raro y que me consterno bastante.
Estaba en la Churchill, justo frente a la torre banreservas y me dirigía hacia mi trabajo, eran aproximadamente las 8:30 a.m. y al disponerme a cruzar la calle, veo a dos sujetos con pistola en mano corriendo en medio de la calle. Me asuste y rápidamente busque refugio en la torre que esta al frente (como esta la delincuencia pensaba que se trataba de un asalto o algo así), cuando alcanzo a ver, que a quienes persiguen los sujetos armados era a un Haitiano de unos 30 años, que en ese momento era la representación viva de la desgracia. Lo volví a ver y me entro una tristeza enorme, ver la cara de ese ser humano, la desesperación estaba pintada en ella, parecía un animal acorralado y cercado por sus depredadores.
Vino a mi mente el concepto de la cadena alimenticia donde el mas fuerte se come al mas débil, nos quejamos del trato que se le da a los ilegales Dominicanos en otros países, pero…. ¿que del trato que le damos a nuestros ilegales? La vida es un Boomerang todo se le devuelve a uno. Hasta que los pueblos no se encarguen de crear oportunidades para todos, hasta que la brecha que separa a los ricos de los pobres no se achique, los depredadores continuaremos según nuestro lugar en la cadena alimenticia, devorando al que este debajo.
Minutos después el cerco fue demasiado estrecho y lograron atrapar al joven Haitiano. Lo llevaron sujetado y a empujones a “la camiona” que estaba llena, a más no poder de otros Haitianos. Ese mismo día al salir del trabajo se me acerco otro, este era vendedor de dulces y me dijo en un español pésimo:
- “¿esa es migración?
Apuntando a una guagua que se acercaba y echándose a la fuga inmediatamente, tirando la bandeja de dulces a la calle.
No se si fue coincidencia, o que el destino quería que hablara del tema, pero fue algo muy particular que me dejo un sabor de boca bien amargo y a la vez me sentí afortunado, libre de estar en mi tierra y no tener que huir. Ahí entendí el significado de ser extranjero en otras tierras. Y me dejo pensando por varios días como iba a plantear el tema de esas dos situaciones en un mismo día.
Desde entonces me duelen los inmigrantes Dominicanos, latinos, los que tienen que dejar su propia tierra para buscar mejores condiciones de vida por que lamentablemente la propia no le brinda esas oportunidades.
Esa noche al acostarme ore por esos dos Haitianos y por los inmigrantes del mundo, no debe ser fácil vivir con miedo.
La humanidad tiene que revisarse, Latinoamérica tiene que revisarse, nosotros tenemos que revisarnos.
Dios hizo el mundo.
Las fronteras, las diferencias y los muros. De eso…se ha encargado el hombre.