miércoles, agosto 08, 2007

Tras el velo




Una de las cosas que mas me han impactado en la vida fue la muerte de una amiga de cáncer, pero lo mas duro fue cuando fuimos a la funeraria y vi su nombre en un board indicando en que sala estaba, mas impactante aún cuando subimos a dicha sala y verla en su ataúd, dormida de un sueño que sabia que nunca despertaría, fue como si el mundo se detuviera y ya nada seria igual.

Me sorprendía que el mundo siguiera girando, que la gente se siguiera riendo, cuando ya ella no estaría con nosotros nunca más.

Desde ese entonces la muerte ha ejercido una especie de fascinación hacia mi, me he preguntado muchas veces bajo que circunstancias dejare este mundo, si asistirá alguien a mi funeral, que dirá mi lapida, ¿que sucederá después que traspase el velo?. Es cierto que hay muchas hipótesis, pero prueba irrefutable, ninguna.

Creo que cuando muere alguien querido, un pedacito de nosotros se muere también, es difícil dejar ir los apegos, los amores, los afectos, pero esto es una realidad que aunque nunca estemos preparados esta allí y que nos acecha tras cada día de vida que agotamos.

Por eso este viaje hay que disfrutarlo al máximo, besar y amar cuanto queramos, decir y abrazar a nuestros viejos y familias, por que la realidad es que ella(la muerte) esta a nuestro lado desde el primer día de nuestras vida, retozando muchas veces con uno, (como aquella vez que casi muero ahogado), o llevándose a aquellos que amamos.

Antes la odiaba por llevarse a tanta gente querida, por que no entendía muchas cosas, de hecho todavía no las entiendo, pero pienso que la mejor forma de ver la muerte de alguien de una forma positiva es celebrar su vida.

Somos tan importantes, tan únicos, que no nos damos cuenta que cada vez que un ser humano deja de existir, un diamante único e irremplazable se ha perdido.

L@s que se fueron, l@s que traspasaron el velo, a decir verdad nunca se fueron, aun en mis momentos de soledad les recuerdo, a veces recuerdo sus risas, o alguna travesura que les hice o me hicieron, lo cierto es que tras la muerte lo único que queda perecedero es el amor, la amistad y las palabras que se dijeron o que nunca se pudieron pronunciar por un motivo u otro.

A ustedes que ya no están,

Continúan estando en este corazón,

Mientras le queden latidos…… aquí estarán.